El barnizado consiste en aplicar una capa transparente a las superficies impresas para protegerlas del desgaste y los daños ambientales. Esta capa transparente puede ser brillante o mate según el método de aplicación; normalmente, se utiliza un rodillo o un pulverizador.
El barnizado es un paso fundamental en la impresión, ya que prolonga la vida útil y la resistencia al daño de los materiales impresos expuestos a la luz solar o a entornos adversos. Se recomienda barnizar los materiales que se imprimen en exteriores y que estarán en contacto directo con la luz solar.
Los barnices fotopolimerizables y los barnices con base de solvente son dos tipos principales de barniz. El barniz fotopolimerizable se cura mediante luz ultravioleta y se utiliza con mayor frecuencia en aplicaciones de impresión; el barniz con base de solvente, en cambio, utiliza productos químicos. Este último suele preferirse para aplicaciones en exteriores o materiales expuestos a altas temperaturas.
El barnizado es un proceso que se utiliza para proteger los materiales impresos de la suciedad, las huellas dactilares, las manchas y otros tipos de desgaste. Además, el barnizado les confiere un atractivo acabado brillante, haciéndolos más llamativos. Este paso suele realizarse después de la impresión.
Los barnices a base de agua y a base de aceite son las dos categorías principales disponibles en el mercado, cada una con sus propias ventajas y desventajas. Los barnices a base de agua se componen de resinas acrílicas. En cambio, los barnices a base de aceite utilizan poliuretanos como base. Ambos tienen ventajas e inconvenientes: los barnices a base de agua son menos olorosos y secan más rápido, pero pueden ser más caros; los barnices a base de aceite tardan más en secar y tienen un olor más fuerte.
El barnizado se realiza manualmente; sin embargo, algunas empresas ofrecen servicios de barnizado a máquina. Al barnizar a mano, se suele utilizar un pincel o rodillo para aplicar el barniz sobre la pieza impresa y esperar a que se seque para formar una capa protectora.
El barnizado es un componente integral de la impresión que garantiza que los materiales impresos mantendrán su brillo durante el mayor tiempo posible; esto es particularmente crucial con materiales que se manipularán con frecuencia, como tarjetas de presentación, postales y folletos.

