La imprenta, que utiliza pequeñas agujas (de aleación metálica) para transferir una imagen de una plancha maestra al material de impresión, se conoce como prensa de agujas. Estas se disponen en un patrón perforado y se presionan contra la superficie de la plancha que se va a imprimir. A continuación, se coloca el sustrato sobre la matriz y se realiza la impresión presionando las agujas sobre la imagen.
Aunque los registros de pines son más comunes en papel, también se pueden usar en materiales como tela o metal. Se utilizan habitualmente para imprimir etiquetas u otros embalajes.
El posicionamiento de las imágenes en una página también se conoce como registro de pines. Al imprimir una imagen, el papel pasa por la impresora cuatro veces, una por cada color. En el primer color, el texto impreso aparece en el anverso del papel; en el segundo, en el reverso. El tercer color se imprime de nuevo en el anverso, y así sucesivamente.
El sistema de registro de pines garantiza que las imágenes coincidan correctamente. Su funcionamiento se basa en una serie de pines insertados en el papel a medida que este pasa por la impresora. Cada plancha de impresión tiene orificios por donde se insertan estos pines. Los pines permiten que el papel se mueva manteniendo las imágenes en la posición correcta para la impresión.
Sin embargo, la principal desventaja de la impresión por registro de pines es su mayor costo. Además, la impresión por transferencia térmica es más versátil y solo imprime sobre superficies planas.
Uno de los elementos esenciales para la impresión es el registro de pines. Este garantiza que los pines estén colocados correctamente y que la cantidad de tinta sea la adecuada. Sin un registro de pines preciso, las impresiones saldrán borrosas o defectuosas.

