Cuando los autores desean publicar sus libros, envían a las editoriales un manuscrito: el texto escrito del libro. Si se acepta su publicación, el manuscrito pasa por diversas etapas de edición y producción antes de ser lanzado como producto final.
Un manuscrito es una versión manuscrita o mecanografiada de un libro o publicación. También puede incluir todos los materiales que un autor o artista utiliza para crear su obra, como notas, borradores y bocetos.
En esencia, un manuscrito se refiere a cualquier texto escrito a mano o a máquina, ya sea un libro, un documento, un artículo, etc., en contraposición a las formas impresas o reproducidas mecánicamente. Su nombre proviene del latín manu scriptus, que significa «escrito a mano».
Existen varias razones por las que los autores pueden optar por la escritura a mano en lugar de la composición tipográfica e impresión. Algunos prefieren el toque personal y la apariencia que ofrece la escritura manual, ya que fomenta una mayor intimidad en su obra. Otros consideran que ciertos temas son demasiado delicados o controvertidos como para confiarlos a un tipógrafo. Les preocupa la posible manipulación durante el proceso de composición. En otros casos, las limitaciones presupuestarias impiden a los autores costear métodos de publicación avanzados.
Independientemente del motivo, los manuscritos siguen siendo importantes en el mundo editorial, sobre todo para las obras de ficción. Muchos autores de renombre han enviado sus manuscritos a las editoriales para su revisión; algunos incluso han insistido en mantener ese formato a pesar de los gastos adicionales que ello conlleva.

