Cuando un libro está abierto, el borde frontal es la parte más cercana al lector. Su ubicación exacta puede ser en la parte superior o inferior del libro, según cómo se sostenga. Algunas personas se refieren a esta zona como el «borde frontal».
El borde frontal es importante porque capta la atención del lector en primer lugar. Causa una primera impresión y establece el tono general del libro. Además, en este borde se encuentra información valiosa como el título, el autor y la editorial.
Los libreros disponen de varias maneras de decorar el canto de los libros. Un método consiste en añadir diseños o mensajes especiales mediante la técnica de " pintura del canto ". Otra opción es aplicar un dorado, es decir, recubrirlo con una fina capa de oro, para realzar su aspecto.
Dado que queda a la vista cuando los libros están en las estanterías, se debe tener especial cuidado para evitar daños, sobre todo en los bordes frontales.
Los libros de vanguardia son fundamentales para brindar a los lectores conocimientos actualizados y perspectivas imparciales sobre los avances en diversos campos. Al consultar estos libros, las personas acceden a descubrimientos y teorías innovadoras sin depender exclusivamente de fuentes tradicionales, cuya difusión de información puede ser más lenta. En consecuencia, los lectores que exploran la literatura de vanguardia se mantienen a la vanguardia y poseen una mayor comprensión de los desarrollos progresivos que se alinean con sus intereses. Además, estos libros suelen ofrecer perspectivas más perspicaces que los medios de comunicación populares, al presentar análisis críticos que ayudan a los lectores a distinguir los verdaderos avances que merecen ser investigados de la mera publicidad engañosa.

