Los editores suelen emplear bandas falsas para mejorar la apariencia y el atractivo de un libro. Estas estrechas tiras de papel, Ropa, o plástico se fijan a la espina de un libro o incluso de su portada. El objetivo principal de las bandas falsas es crear una ilusión de aumento de la recuento de páginas y espesor.
Los libros más delgados, como panfletos o cuadernillos, pueden beneficiarse de las bandas falsas, ya que ofrecen contenido sustancial que podría atraer compradores potenciales.
Las bandas falsas también tienen fines estéticos e históricos. En el caso de antiguo libros, añadir una banda incorrecta crea la ilusión de antigüedad, lo que resulta atractivo tanto para coleccionistas como para entusiastas de la historia. Bandas artificiales de colores adornan los libros infantiles para atractivo visual.
A la hora de aplicar bandas falsas se utilizan diversos materiales, que van desde el papel tradicional hasta tela parecida a tela o plástico sintético. Generalmente adhesivos, estos adornos se adhieren al lomo, pero se pueden colocar tanto en la tapa delantera como en la trasera si se desea.
En resumen, las bandas falsas proporcionan un medio eficaz para otorgar a los libros un atractivo visual mejorado al aumentar el grosor percibido o evocar un encanto histórico. Con su versatilidad en la selección de materiales y la ubicación de aplicación, ya sea en el lomomontado o en otros lugares, siguen siendo componentes frecuentes en estrategias de diseño editorial.
