Las guardas son las páginas que se encuentran al principio y al final de un libro, hechas de un papel más grueso que las páginas interiores, y que cumplen diversas funciones: marcar el principio y el final, reforzar el lomo, proteger los bordes de las páginas y proporcionar espacio para títulos, autores y otros detalles pertinentes sobre una obra literaria.
Las guardas son hojas de papel pegadas en el interior de las cubiertas delantera y trasera de un libro, que cumplen diversas funciones. Pueden tener un color o diseño distinto al del texto y, incluso, estar hechas de diferentes tipos de papel. Las guardas pueden proporcionar soporte estructural para mantener las páginas unidas o servir como bolsillos para guardar objetos sueltos como marcapáginas y otros recuerdos.
Las guardas suelen estar hechas de un papel más fino y absorbente que el del cuerpo del libro para que sean menos visibles al abrirlo. Pueden estar pegadas a las tapas o cosidas como parte del sistema de encuadernación.
Algunas guardas pueden estar simplemente en blanco, mientras que otras presentan diseños decorativos. Muchas también contienen información impresa sobre el libro, como el título, el autor, la editorial y los derechos de autor; en los libros más antiguos, estas guardas incluso pueden incluir anuncios.
Una guarda es una hoja de papel en blanco adherida a la contraportada interior de un libro, donde el propietario puede escribir su información personal, como su nombre y dirección. A veces, esta guarda también se conoce como ex libris.
Las guardas son fundamentales en la encuadernación, ya que aportan belleza y textura al resultado final del libro. Muchos coleccionistas buscan libros con guardas llamativas; las de tela pueden ser más valiosas. Existen diferentes tipos de guardas: papel, tela e incluso metal, que son excelentes opciones.
Las guardas desempeñan un papel esencial en los libros por varias razones. En primer lugar, ofrecen soporte estructural al lomo de un libro al ayudar a mantener unidas las páginas; en segundo lugar, decoran y realzan el aspecto interior; por último, reparan páginas dañadas o refuerzan un lomo que de otro modo estaría débil, lo que convierte a las guardas en un componente integral a la hora de seleccionar materiales para su libro. Debe tenerse en cuenta al elegir los materiales.

