Las copias listas para imprenta se refieren a manuscritos que están listos para imprimir sin necesidad de edición ni composición tipográfica adicionales, y que se utilizan habitualmente en la industria editorial para libros.
“Listo para imprimir” se remonta a una época en la que la impresión se realizaba con cámaras en lugar de ordenadores. Para la impresión de libros, cada página del manuscrito debía fotografiarse antes de utilizarse para crear planchas de impresión, un proceso conocido como “copia lista para cámara."
Dado que ahora los libros se imprimen con ordenadores, el término "copia lista para imprenta" puede parecer anticuado; sin embargo, los profesionales del sector editorial siguen utilizando esta expresión para referirse a los manuscritos listos para enviarse a imprenta.
Antes de que un manuscrito pueda considerarse listo para imprenta, es necesario completar varios pasos. El primero y más importante es la edición y la corrección de pruebas: cualquier corrección realizada debe estar en su versión final antes de comenzar la edición nuevamente.
A continuación, el manuscrito debe formatearse de acuerdo con especificaciones del editor – tales como el tamaño de los márgenes, la numeración de las páginas y los títulos de los capítulos.
Finalmente, el manuscrito debe ser maquetado; es decir, convertido a un formato apto para imprentas. Una vez completado este paso, puede enviarse a producción.
Aunque el término «copia lista para imprenta» pueda parecer anticuado ahora que los libros ya no se imprimen con cámaras, la industria editorial sigue utilizándolo para describir los manuscritos listos para imprimir. Si planeas autopublicar, asegúrate de que tu manuscrito haya sido editado, corregido y formateado según las especificaciones de la editorial antes de considerarlo una copia lista para imprenta.

